miércoles, 14 de julio de 2010

Metro Ligero


Había estudiado en las clases de urbanismo la existencia, en muchas ciudades del mundo, de un sistema de transporte a medio camino entre las líneas ferroviarias subterráneas (el metro convencional) y los antiguos tranvías urbanos.

El Metro Ligero se caracteriza por ser muy accesible al viajero, al discurrir en gran medida en superficie, y por su conexión directa con el Metro convencional o el ferrocarril de cercanías. Su menor coste de implantación permite ampliar la red metropolitana a los municipios limítrofes.

No lo había tomado nunca hasta que ayer descubrí que una de las formas más rápidas de enlazar mi domicilio (en Madrid) con nuestro estudio (en Alcobendas) era utilizar la línea de metro ligero que une Pinar de Chamartín con la estación de Las Tablas y una vez allí, enlazar con el Metro Norte.

Pensaba ojear el periódico, como casi siempre que utilizo el transporte público, pero ayer algo me incitó a mirar a mis compañeros de viaje. Gente común que vive y trabaja en distintos municipios, acostumbrados a estirar sus exiguos salarios, ajenos al extravagante sobrecoste de utilizar unipersonalmente un coche pensado para trasladar a toda una familia.

A pesar de que la huelga de trabajadores del Metro de Madrid que reducía el paso de los trenes en un 50%, no vi en sus rostros aspecto malhumorado, tensión excesiva o tendencia a la depresión. Al contrario, los viajeros leían sus periódicos o libros de bolsillo; jugaban con sus móviles o hablaban a través de ellos aprovechando el viaje en superficie y la perfecta cobertura; escuchaban música, dialogaban, miraban por la ventanilla, sonreían.

A eso de las dos de la tarde de hoy he recibido una nueva llamada de mi banco. Qué lejos aquellos días en que la televisión, la clase política y los bancos, nos enseñaron a vivir por encima de nuestras posibilidades, estimulando constantemente el gasto de los que no tenían/no teníamos verdadero dinero.

Quizá mañana me anime a hablar de los pisos de segunda mano en lugar de los de nueva construcción o de las ventajas del alquiler sobre la enorme mentira de considerar tuyo lo que sólo es papel mojado.

Me gustó tanto la experiencia que hoy he vuelto a venir a la oficina en Metro Ligero.

Y el sol, por cierto, quizá porque estamos en julio y en el hemisferio norte, sigue luciendo potente y maravilloso.

Luis Cercós (LC-Architects)
http://www.lc-architects.com/
luiscercos@hotmail.es

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